Hace cuantos los días que no veo la feleinidad de tus verdes ojos
hace cuantas noches que no compartimos un insomnio
soñando en total conciencia despierta...
...mundos imposibles descomprimidos en arte espejo
compartiendo una existencia incierta
sin guía alguna más que los horizontes.
Y fue que mi hermano músico se marchó hacia el horizonte
dejándome solo
y no tuve más que esconderme en el ojo del huracán
mientras que las ideas se me desprendían en aires turbulentos
mientras que las penumbras crecían en una nube expansiva
como explosión nuclear que no deja sobrevivientes
Y fue que no tuve más que mirar hacia días mejores
flotando sobre un naufragio
solo sobre vastos mares sin tierra firme
y no tuve más que dedicarme a buscarte
tuve que mirar la luna mil noches
mientras que la luz de un reflejo era lo único
brillando sobre momentos oscuros
Y fue que me diste la mano
teniendo el peso del mundo sobre los brazos
cargando la culpa de otros
y aun así...
...pude evitar mi propio precipicio
y no existen mil poemas ni mil canciones
que expliquen lo que siento
la infinidad de la existencia que me tardaría...
...el terminar de agradecerte
Y hace cuantas noches solitarias que nos hacemos compañía
en el que compartimos el reflejo
en las ventanas hacia el alma
los ecos que se expanden hacia el fin de los tiempos
cuando sabemos que el tiempo no existe
y no es de importancia dar precisión a las cosas
no es de importancia medir la vida
sino vivirla
Posees una genialidad que admiro
una hermana presencia en la que me encuentro
un talento en el cual tengo fe
un arte sin precedentes
una dura existencia
una dura vida
de la cual vale la pena contar
Y algún día nos habremos de encontrar otra vez
habremos de encontrar el reflejo
el lazo que nos une hasta en la más larga de las distancias
el talento que corre por la sangre
la unión de nuestras raíces
el profundo amor fraternal
el inexplicable silencio
y las sonrisas
la misma mirada.
Hermana genia-lidad.
Rodrigo de la Parra de Tavira. ©