Cae la lluvia sobre un techo imaginario
a cantaros se inunda la mente de tormentas
choques eléctricos sobre conexión y reconexión
como sintetizador análogo de tono electrónico descompuesto
mientras las olas oscilan de mudos a graves
y las tónicas recaen sobre el eco de los armónicos
mientras la frecuencia sale de contexto y se vuelve muda
mientras el compás matemático se refleja en una predicción
y la banca cae mientras el llanto de miles retumban
retumbante tambor que saca al tímpano de su propio eje
como cuerpo celestial exaltado que colapsa en la oscura infinidad
y el capital se hunde en sus frágiles cimientos
y el mundo se vuelve un frágil balanceo sobre un precipicio
y los ideales se quiebran en la decepción de las masas
y se crea el reflejo en el cosmos y las realidades paralelas
mientras invade el delicado sonido del silencio
y hace resonancia sobre la superficie de la existencia
mientras que el tiempo fosiliza y entierra los hechos
y los vuelve polvo con el peso de las causas
la pantalla del dopaje y el mundo feliz ha dejado de funcionar
no queda nada para tantos ingenuos mas que abrir los ojos
y dar pena en un mar de lagrimas colectivo
y como John estoy sentado en un jardín inglés
esperando al sol
mientras el mundo cae en ruinas alrededor
y la verdad se hace ver tras el cadáver de la mentira
y sale la realidad de las sombras por fotones de luz
como si fueran embajadores del alba
y el umbral se quiebra como su propio mundo de fino cristal
al igual que el mounstro de la revolución industrial muere
tras el espadazo de la teoría del caos
ciudad maldita de efecto domino de sincronización "perfecta"
y de las cenizas surgen los verdaderos artistas
tras ser quemados en hogueras de censura
cuando las cosas colapsan por su propio peso
y como John aquí espero
sentado en una hojuela de maíz
esperando...
Rodrigo de la Parra de Tavira.©
inspirado por John Lennon, David Gilmour, Richard Wright y la quiebra de Wall Street.
martes, 14 de octubre de 2008
jueves, 2 de octubre de 2008
Horizonte
Me canse de la hipocresía que gobierna a este mundo
y decidí marcharme en silencio
a un lugar distante
hacia los rincones de una solitaria conciencia
No queda nada mas que mirar hacia el horizonte
por que no existen caminos
que lleven hacia ese lugar
que se esconde en la curvatura de la tierra
No queda nada...
mas que empacar las cosas
despintar cualquier expresión de la cara
vestirse de gris
para dar luto a la inquebrantable mentira
cuando no se tiene nada
no se tiene nada que perder
y probablemente una de las lecciones mas duras de esta vida
es aprender a soltar
todo aquello que se teme perder
Esta vida
es una ruleta rusa
de todos los días
en esta vida uno se tiene que aventar
dejarse caer hacia la incertidumbre
soltar los soportes
Estoy harto de abrir las heridas
y arrancar la cicatriz del tiempo
en una maldita historia perpetua
sin final ni moraleja
Lo único que queda
es dar la espalda
a todo aquello que se vuelve humo
y se esfuma en el velo de la hipocresía
Dejare ir a mis hermanos
dejare que se pierdan en su propia confusión
aprendí que ni ellos me pueden dar la mano
He decidido dejar todo atrás...
y observar la verdad con ojos propios
por más que duela ver la deslumbrante luz
me niego a cerrar los ojos
por mas que duela sentir
me niego a perder el tacto
Soy uno desde el horizonte
y a todos aquellos que me hayan perdido de vista
por voluntad propia
les deseo un hasta nunca.
Rodrigo de la Parra de Tavira.©
y decidí marcharme en silencio
a un lugar distante
hacia los rincones de una solitaria conciencia
No queda nada mas que mirar hacia el horizonte
por que no existen caminos
que lleven hacia ese lugar
que se esconde en la curvatura de la tierra
No queda nada...
mas que empacar las cosas
despintar cualquier expresión de la cara
vestirse de gris
para dar luto a la inquebrantable mentira
cuando no se tiene nada
no se tiene nada que perder
y probablemente una de las lecciones mas duras de esta vida
es aprender a soltar
todo aquello que se teme perder
Esta vida
es una ruleta rusa
de todos los días
en esta vida uno se tiene que aventar
dejarse caer hacia la incertidumbre
soltar los soportes
Estoy harto de abrir las heridas
y arrancar la cicatriz del tiempo
en una maldita historia perpetua
sin final ni moraleja
Lo único que queda
es dar la espalda
a todo aquello que se vuelve humo
y se esfuma en el velo de la hipocresía
Dejare ir a mis hermanos
dejare que se pierdan en su propia confusión
aprendí que ni ellos me pueden dar la mano
He decidido dejar todo atrás...
y observar la verdad con ojos propios
por más que duela ver la deslumbrante luz
me niego a cerrar los ojos
por mas que duela sentir
me niego a perder el tacto
Soy uno desde el horizonte
y a todos aquellos que me hayan perdido de vista
por voluntad propia
les deseo un hasta nunca.
Rodrigo de la Parra de Tavira.©
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